eneagrama

¿Qué es el eneagrama?

El eneagrama es una herramienta muy útil para el autoconocimiento y el conocimiento de los demás. Es una herramienta extraordinaria para poder tener mejores relaciones con uno mismo, algo que a muchos nos falta y que por lo tanto va a aportarnos una mejora en las relaciones que sería una de las claves para lo que sirve uno de los fines últimos del eneagrama.

El eneagrama actualmente es uno de los mejores sistemas que tenemos para enseñas que es esto de la personalidad y como se estudia el tipo de personalidad que tienes y que tipo de personalidad tiene la persona que tienes enfrente. Conocerlo es básico para estableces buenas relaciones humanas. Y conocerse, reconocerse y gestionarse también es básico para que tu des lo mejor de ti, más veces, más tiempo y en más sitios y “pillarte” en cuando estás dando lo peor de ti para “interrumpirlo”.


¿Qué es la personalidad?

La personalidad es nuestra forma de ser, una forma más o menos estable a lo largo del tiempo. La personalidad es algo que se desarrolla aproximadamente a lo largo de los primeros 21 años, (ahora, la “infantilización" de la sociedad ha hecho que este margen crezca hasta casi los 25 años) Durante esos años las personas aún están probando quien quieren ser, como pensar, como sentir y como actuar.

La personalidad es como la tabla de una mesa, nuestra forma de ser, que se apoya en este caso en tres patas, una de ellas es innata, una pulsión genética que prevalece a lo largo de toda la vida, le llamamos temperamento, o lo que es lo mismo, el carácter. La otra de las patas es la inteligencia y la otra de las patas es la interacción con el entorno, el país donde has nacido, el hogar, como te han tratado tus padres, cuantos hermanos has tenido.

Esas tres patas: Temperamento (carga genética), Inteligencia y Educación van a “mezclarse” continuamente durante 25 años hasta que forman un patrón más o menos estable, con sus diferencias con otros seres humanos pues somos muy pródigos en matices, pero patrones mas o menos estables.

Esos patrones son los que describe el Eneagrama, en concreto describe 9 tipos de patrones (o pasiones) de personalidad básicos llamados “eneatipos”.

El eneagrama contempla nueve pasiones dominantes en las que puede enmarcarse nuestra personalidad.

Todo ello nos llevará poco a poco a percibir el mundo tal como es. Cuando nuestros tres centros funcionan correctamente, el mundo se filtra a través de nosotros con mayor claridad y sin irregularidades de comunicación. Así, podemos percibir la "realidad" del mundo. Así, como decimos que lo mismo que es arriba es abajo, al ver el mundo tal como es, nos podemos ver tal y como somos.

Ira, orgullo, vanidad, envidia, avaricia, miedo, gula, lujuria, pereza.

Estas pasiones guardan cierto parecido en los nombres con los “pecados capitales” de la iglesia católica, pero poco tienen que ver con los mismos, así que a pesar de que sea fácil confundirse en eso, mejor abrirse a verlos de la manera en la que lo propone el eneagrama.

Para el eneagrama esas pasiones son como las nueve sombras, o filtros a través de los cuales perdemos contacto con nuestra esencia, con lo que realmente y temperamentalmente nacimos a querer ser.

Con falta de paz, con falta de amor y con falta de sabiduría, la criatura humana tiene que crearse una personalidad para gestionarse de la mejor forma posible en esa carencia. El problema mayor es que esa propia “impostación” no es suficiente para ayudarnos a amar. La capacidad de amar se pierde en la carencia y la falta de los tres pilares de paz, amor y sabiduría.

La personalidad deviene como un laberinto, es como una especie de rompecabezas que encierra en su interior el bellocino de oro, nuestra esencia o nuestro Yo más real.

Conocer el eneagrama nos ayuda a conocer este laberinto y como recomponer este rompecabezas que hemos construido desde la falta y la carencia.

Aclarar que de alguna manera todos tenemos un poco de cada una de las pasiones dominantes, pero por encima de ellas hay una más dominante que las otras, una central que mueve nuestra vida de forma silenciosa y a veces invisible.

Verse y “descubrirse” nos predispone al cambio, a alejarnos de viejos patrones y tratar de acercarnos a nuevas formas de conducta que nos ayuden de forma más efectiva a recuperar o reencontrarnos con el Ser esencial y su capacidad de amar y ser amado, de gestionarse y gestionar, de conocer y conocerse.

Explicaremos ahora, un poco cuales son las pasiones dominantes en cada uno de los tipos del eneagrama, entendiéndolo desde el punto de vista del trabajo que está realizando Claudio Naranjo, continuación de los trabajos de Oscar Ichazo.

El eneagrama de la personalidad de separa en tres grupos y estos a la vez en tres grupos más.
INSTINTIVOS
EMOCIONALES
MENTALES


Dentro de los Intintivos encontramos el 8, 9, 1 que corresponden a los tres puntos superiores del eneagrama Viendo de frente el eneagrama, en la zona derecha están los tres "tipos" emocionales, el 2, 3 y 4. Siguiendo, en la zona de la izquierda se posicionan los eneatipos mentales, 5, 6 y 7.

Cada uno de ellos ha sido clasificado por una pasión dominante, es decir, una característica nuclear que determina todos o casi todos los actos de su vida. Esta pasión a veces es lo más difícil de ver en uno mismo, ya que al ser tan nuclear proyecta la imagen de si misma al exterior y "colorea" el entorno. Encontrar nuestra pasión dominante precisa de una buena observación ya veces de años de práctica.

Otra sería que desde fuera, "a dedo" te dijeran que eneatipo y que pasión dominante te controla. Estos casos son comunes en muchos fanáticos eneatipicos pero no debería ser la pauta a seguir, pues uno mismo debería sentir su pasión dominante, es decir, poder descubrir su pasión dominante a través de los tres centros principales, instintivo, emocional y mental. A asignación a dedo hace el centro instintivo y muchas veces en el centro emocional, pierdan "ver" su pasión dominante.

A veces muchos terapeutas insisten en marcar el camino por donde debe pasar el paciente con migitas de pan. También hay una necesidad egoica de o bien "ayudar" o bien alardear de la ayuda. Para el caso, es mejor que una experiencia tan intensa como es "descubrirse" sea desarrollada por uno mismo, si a través de pautas exteriores que puede darle un conocedor del eneagrama, pero sin intentar "encajardo" dentro del eneagrama.

Claudio Naranjo a diferencia de otros colegas suyos como puede ser Don Risso que determinan el eneatipo desde sus virtudes, o su "particularidad positiva", Claudio lo hace a través de sus pasiones dominantes. Es una clasificación que permite un trabajo con el ego, e lugar de un acariciamiento egóico, como ha terminando siendo la popular clasificación de la astrología.

Instintivo - 8 - LUJURIA
Instintivo - 9 - PEREZA
Instintivo -1 - IRA
Emocional - 2 - ORGULLO
Emocional - 3 - VANIDAD
Emocional - 4 - ENVIDIA
Mental - 5 - AVARICIA
Mental - 6 - MIEDO
Mental - 7 - GULA

Nótese la similitud de las "Pasiones" con los pecados capitales de la iglesia católica.
Lujuria, Gula, Avaricia, Pereza, Ira, Envidia y Soberbia.

La Soberbia es la que a nivel eneatipico ha sido clasificada como el Orgullo, según la iglesia católica, el pecado por el que cayo Lucifer "¡Quien como yo!”. Sería como una mezcla entre la vanidad y el orgullo más decantado hacia el orgullo ya que la vanidad sería “Quiero ser lo que tu quieres que yo sea”. Así mismo el miedo no es entendido como una pasión dominante pues de alguna forma ha sido usado como un buen recogedor de feligreses “el temor de dios”.




Gerard Castelló Duran. Terapeuta y formador.
Facebook, Twitter, Instagram,




talleres:

Girona y Murcia

+34 661 686 585